Jue 10a. Ordinario año impar (Id=400)
Dios ha hecho brillar su luz en
nuestros corazones, para dar a conocer el resplandor de su gloria
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios
3, 15-18; 4, 1.3-6
Hermanos: Hasta el día de hoy, siempre que se leen los libros de Moisés, un
velo está puesto sobre el corazón de los israelitas. Pero cuando se conviertan
al Señor, se les quitará el velo. Porque el Señor es Espíritu y donde está el
Espíritu del Señor, ahí hay libertad. En cambio, nosotros, que con el rostro
descubierto reflejamos la gloria del Señor como un espejo, nos vamos
transformando en su imagen, cada vez más gloriosa, conforme a la acción del
Espíritu del Señor.
Por esto, encargados, por misericordia de Dios, del ministerio de la
predicación, no desfallecemos. Y si nuestro Evangelio permanece velado, eso es
solamente para los que se pierden, pues por su incredulidad el dios de este
mundo les ha cegado su entendimiento, para que no vean el resplandor glorioso
del Evangelio de Cristo, que es imagen de Dios.
Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo, el Señor, y nos
presentamos como servidores de ustedes, por Jesús. Pues el mismo Dios que dijo:
Brille la luz en medio de las tinieblas, es el que ha hecho brillar su luz en
nuestros corazones, para dar a conocer el resplandor de la gloria de Dios, que
se manifiesta en el rostro de Cristo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 84
La gloria del Señor habitará en
Inhabitábit
Escucharé las palabras del Señor,
palabras de paz para su pueblo santo. Está ya cerca nuestra salvación y
la gloria del Señor habitará en
Inhabitábit
La misericordia y la verdad se
encontraron, la justicia y la paz se besaron, la fidelidad brotó en la tierra y
la justicia vino del cielo.
La gloria del Señor habitará en
Inhabitábit
Cuando el Señor nos muestre su bondad,
nuestra tierra producirá su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e irá
siguiendo sus pisadas.
La gloria del Señor habitará en
Inhabitábit
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros,
como yo los he amado.
Mandátum novum do vobis,
dícit Dóminus, ut diligátis invicem,
sicut diléxi vos.
Aleluya.
Todo el que se enoje contra su hermano, será llevado ante el tribunal
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
5, 20-26
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y
fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos. Han oído
ustedes que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante
el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano será llevado
al tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal
supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí
mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al
altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar
tu ofrenda.
Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea
que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.